Aquí no se piensa en línea recta y está bien.
Si intentara explicar cómo funciona mi mente usando un dibujo, no sería una línea.
Tampoco un esquema ordenado, ni una lista numerada.
Sería un rizoma.
Un rizoma es una estructura que crece bajo tierra.
No tiene un inicio claro ni un final definido.
No avanza en una sola dirección.
Se expande, se cruza, se ramifica, vuelve a aparecer en otro punto.
Así funciona mi pensamiento.
Puedo empezar hablando de una cosa y terminar en otra completamente distinta,
pero no porque me haya perdido, sino porque todo está conectado de una forma que no siempre es visible.
El pensamiento rizomático no sigue jerarquías.
No pregunta: “¿qué va primero?”
Pregunta: “¿qué se conecta con qué?”
En el contexto del TEA, esta forma de pensar no es un error ni un defecto.
Es una manera distinta de procesar el mundo: Más asociativa, más profunda, menos lineal.
Este blog nace desde ahí.
No-linealidad no es desorden, es otra lógica. Una que no siempre encaja en sistemas rígidos, pero que tiene sentido cuando se le da espacio.
Aquí no prometo conclusiones claras ni caminos rectos. Prometo conexiones, desvíos, pausas y regresos.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario