junio 02, 2026

Wait for It

La verdad, sigue sonando raro.

No porque me sienta viejo. Si acaso me siento como alguien que necesita un adulto responsable cerca y luego recuerdo que se supone que el adulto responsable soy yo (Se me olvida hasta tomar agua)


Lo que se siente extraño es haber llegado porque hace once años no estaba pensando en cumplir 24. Estaba pensando en no llegar a los 14 y hay una diferencia enorme entre ambas cosas.

Durante mucho tiempo pensé que estaba buscando un propósito, la razón, la respuesta, la explicación que justificara todo.

¿Por qué yo?

¿Por qué seguir?

¿Por qué continuar cuando parecía más fácil rendirse?

Y después de una década de hacerme preguntas, sigo sin tener todas las respuestas. Pero encontré algo curioso en el camino y es que la vida siguió ocurriendo de todos modos.

Hubo años difíciles

Hubo cambios que daban miedo

Hubo versiones de mí que tuve que despedir

Hubo momentos donde sentí que todos avanzaban con un mapa mientras yo seguía intentando encontrar la entrada al maldito tutorial

Y aun así, seguí aquí


Este último año fue especialmente caótico, una absoluta falta de respeto por parte del universo.

  • Diagnósticos
  • Tratamientos
  • Procesos
  • Cambios

Momentos de entenderme mejor y momentos de quedarme mirándome al espejo pensando:

"¿En serio todo esto estaba pasando al mismo tiempo?"

Aparentemente sí.

Y entre todo ese desastre hubo algo que no esperaba encontrar paz, no una perfecta o de película. Más bien la tranquilidad de dejar de correr.

  • La tranquilidad de entender que no necesito resolver toda mi vida hoy
  • Que no necesito tener todas las respuestas para seguir avanzando
  • Que no estoy atrasado
  • Que no estoy compitiendo con nadie.

Que hay tiempo y quizá por eso hay una frase que sigue acompañándome desde hace unos meses:

"Si hay una razón por la cual sigo vivo cuando tantos han muerto, entonces estoy dispuesto a esperar por ella."

Hoy me da esperanza porque ya no la escucho como una pregunta desesperada sino como una promesa.

No sé exactamente qué me espera después, todavía hay cosas que estoy construyendo.

Todavía hay cambios en proceso y estoy aprendiendo quién soy.

Pero por primera vez puedo decir que me gusta la persona que está aprendiendo eso ya es mucho.


Hoy cumplo 24 años, l
egalmente hombre, emocionalmente una obra en construcción y sorprendentemente feliz de seguir viendo qué viene después.

Así que supongo que seguiré haciendo lo mismo que he hecho durante todos estos años.

Esperar

Con paciencia, curiosidad y por primera vez, con la certeza de que valió la pena llegar hasta aquí.


Hay algo curioso sobre cumplir años después de cambiar tu nombre legalmente, por un lado, este es el primer cumpleaños donde todos mis documentos dicen quién soy.

Por otro, algunos mensajes siguen llegando dirigidos a alguien por quien ya no respondo y mentiría si dijera que no duele un poco.

No porque odie ese nombre

No porque odie a la persona que fui

Simplemente porque ya no soy ella

Es extraño.

Porque durante años pensé que, si algún día lograba convertirme en quien quería ser, todo conflicto con mi pasado desaparecería.

No pasó.

Lo que ocurrió fue algo mucho más inesperado:

Aprendí a mirar las fotos viejas con cariño y eso sí que no lo vi venir. Durante mucho tiempo sentí distancia con esas imágenes, ahora veo a esa niña sonriendo en fotografías antiguas y ya no siento enojo.

Siento ternura, porque sé que estaba haciendo lo mejor que podía

Sé que estaba intentando encontrar palabras para cosas que todavía no entendía

Sé que estaba cargando preguntas que tardarían años en responderse y aun así siguió adelante.

Así que cuando veo esas fotos ya no veo a alguien que deba desaparecer para que yo exista.

Veo a alguien que me ayudó a llegar hasta aquí y creo que merece que la recuerde con cariño.



 

1 comentario:

  1. Hay algo muy bonito y muy humano en leer esto.
    Esa sensación de seguir avanzando aun cuando uno pasó años pensando que quizá no llegaría tan lejos… pega fuerte.

    Y honestamente, me encantó la forma en que hablas de tu yo del pasado. No desde rechazo, sino desde ternura. Creo que eso también es crecer: dejar de pelear con las versiones antiguas de uno mismo y empezar a agradecerles por haber resistido.

    Además, “emocionalmente una obra en construcción” es probablemente la descripción más realista de tener 24 años que he leído en mucho tiempo ♡ saludos de alguien de 34

    ResponderBorrar